martes, 20 de octubre de 2009

DANZANTE NOCTURNO

Mientras la Luna canta, con su rocío plateado entre nubes negras de la noche, en los suburbios danza en bailarín sin alma. Al ritmo de la melancolía, con notas de un rojo carmesí, canta a los cielos, implora a la luna, ¡oh chispeante dama del infinito! Fuerza para mis pies te pido, por los buenos momentos de alegría y regocijo, en los días en que la ambrosia era abundante entre los mortales. Danzando entre sombras, cantando entre sueños, te imploro dama plateada, muestra tu rostro, desvanece las nubes que han traicionado a tu júbilo. Advertida estas, te buscare entre los mas nebulosos rincones de la nada, pues destinados estamos, aunque el sol con galanura y luz renovada te ancle. Radiante es el astro de estas tierras, pero yo tengo la fuerza de mil estrellas.